La alcachofa blanca puede ser redondeada o alargada, de hojas prietas y compactas, de carne crujiente. Su tamaño es medio y de color verde claro y brillante. Su sabor suave y delicado es muy apreciado en gastronomía ya que se pueden preparar de cientos de formas y combinan muy bien con muchísimos ingredientes, tanto las hojas como el corazón de las mismas, el corazón de la alcachofa son comestibles, siendo este último la parte más valorada para cocinar.