Son los brotes más jóvenes y tiernos de la esparraguera, las yemas, los que se conocen como espárragos silvestres o trigueros. Estos espárragos poseen un diámetro mucho más fino que sus parientes de cultivo, los espárragos blancos. La diferencia entre los espárragos verdes y blancos es que antes de ser recolectados, los espárragos blancos son cultivados bajo la tierra, por lo que no reciben luz directa del sol. Los verdes crecen de manera natural, recibiendo luz solar, por lo que realizan la fotosíntesis.