La mandarina Orri se distingue por su sabor dulce, es fácil de pelar y no contiene semillas. El tamaño de este fruto es considerable, firme. Presenta una forma achatada, aunque algo más redondeado que la variedad Nadorcott. No se encuentran nervaduras en el péndulo de la fruta. Cuando llega a su madurez plena adquiere un color anaranjado intenso y muy atractivo. Todas estas características la hacen una gran fruta y una excepcional mandarina. Su momento de producción, llamado tardío, cuando ya hay muy pocas variedades y cantidades de mandarinas a disposición de los clientes. La recolección de esta variedad de mandarina se realiza a final de febrero o principios de marzo, pudiéndose encontrar hasta finales de abril.