La chalota se caracteriza por tener un tamaño alargado y achatado. Se diferencia de la cebolla porque su interior se ramifica formando un número indeterminado de bulbos. Tiene un sabor dulce que recuerda al de la cebolla y el ajo. Sus valores nutricionales son incluso mejores que el de la cebolla normal. Muy apreciada en la alta cocina por el toque aromático que da a los platos. Su tamaño oscila entre los 16 y 18 cm.