El pan de bolla gallega de es un pan alveolado, con huecos de buen diámetro en su miga, aparecen por las burbujas de vapor que se producen en el interior de la pieza durante la cocción y que tanto gustan cocidas.
Es un pan con una corteza fina y crujiente y una miga muy esponjosa, alveolada y ligera, de color blanco algo oscuro.