Sabrosa especia en grano, originaria de Indonesia que se utiliza para condimentar platos por todo el mundo. En nuestra cocina se utiliza sobre todo para aromatizar postres o infusiones.
El aroma del clavo, oscuro y rico, es inconfundible. Se debe al eugenol.
El sabor es pungente, amargo, muy persistente en boca. Estos matices que se atemperan mucho al cocinarlos.