El sésamo negro da un toque de color y textura crujiente a nuestros platos. Le va muy bien a las recetas de origen oriental como el wok o salteados de verduras pero también va genial en cualquier tipo de ensalada.
Las semillas de sésamo negro ofrecen un aporte mayor de proteínas que el comúnmente conocido sésamo natural. Además, se trata de proteínas de origen vegetal. Su consumo es especialmente indicado entre quienes practican deportes.