La trufa negra de invierno se recolecta en una finca de Soria desde noviembre a marzo con la ayuda de perros expertos. De color negro y un intenso aroma es la reina de las trufas. Las conservas se realizan artesanalmente preservando todo su aroma y sabor único, añadiendo únicamente agua y sal antes de pasar por el proceso de esterilización.
Con ellas se puede disfrutar de todo el sabor y aroma de la trufa negra todo el año.