Las picotas son una variedad de cerezas característica del Valle del Jerte y con Denominación de Origen Protegida “Cereza del Jerte”. Son algo más pequeñas que las cerezas, de carne prieta y crujiente, su sabor es más intenso y menos ácido que el de las cerezas. A diferencia de estas, las picotas no tienen rabito ya que se desprenden de forma natural del pedúnculo en el momento de la recolección. Su maduración es algo más tardía que la de la cereza, desde finales de junio hasta agosto.