Los pimientos del cristal son llamados así porque son tan finos que parecen cristal. Todo un tesoro del valle del Ebro que se asan con leña de haya, pelan a mano, cortan a tiras y aliñan con aceite de oliva virgen extra arbequina: ¡¡Toda una delicia!! Son de sabor dulce y nunca picantes. Además con solo un 5,7% de grasa.