Hay dos características que distinguen a esta variedad de pera: su reducido tamaño y el poco tiempo que está disponible en los mercados. El árbol florece entre marzo y abril, y sus frutos se recolectan a partir de mediados del mes de junio. Es una pera de carne muy firme y dura, si se consume en su momento óptimo. La piel es fina y muy crujiente, y resulta muy agradable en la boca gracias a su carne jugosa, dulce y refrescante. Cuando madura va cogiendo colores más amarillentos, se vuelve aún más dulce y blanda.