Un melón que sorprende por su piel blanca y carne color salmón jugosa y refrescante, su textura es crujiente y tiene un excelente sabor dulce tropical. Waikiki no es solo un melón que destaca por buen comer y un calibre relativamente pequeño, sino que está dirigido con un público muy definido, que busca nuevas sensaciones y experiencias, que manifiesta un mayor interés tanto en su producción y procedencia, y que satisfaga otras de sus necesidades: Que sea un producto saludable, con una confección atractiva, y además que responda a una producción que esté bajo estrictos protocolos de trabajo todos ellos respetuoso con el medio.